#29 – CUENTOS DE EDGAR ALLAN POE

En esta víspera de Halloween me gustaría conversar sobre este libro de la editorial RBA que recopila la totalidad de cuentos del señor Edgar Allan Poe traducidos por nada menos que Julio Cortázar.

Como sabrán entender es difícil comentar la totalidad de ellos sin caer en una conversación que llevaría la misma cantidad de hojas que el volumen que tenemos entremanos, por lo cual, y apegándome a mi obsesión de listas, he aquí mi top 3 de cuentos de Edgar Allan Poe (nota al pie: solo fueron considerados aquellos cuentos cuya temática ronde en el terror, dejando así los detectivescos).

Puesto número 3 – La verdad sobre el caso del señor Valdemar 

En este relato, nuestro narrador, el señor P…, está obsesionado por el hipnotismo y deja evidencia de los acontecimientos surgidos al exponer a Valdemar, quien se encuentra en el umbral de la muerte, a este procedimiento.

Es en ese pasaje entre la vida y la muerte donde el cuento se desenvuelve con una descripción del cuerpo de Valdemar barroca, densa, es perceptible el horror en el ambiente y sus personajes.

“Al mismo tiempo el labio superior se replegó, dejando al descubierto los dientes que antes cubría completamente, mientras la mandíbula inferior caía con un sacudimiento que todos oímos, dejando la boca abierta de par en par y revelando una lengua hinchada y ennegrecida.”

Encuentro interesante la utilización de iniciales para los personajes, proporcionando al cuento una atmósfera de crónica, que permite preguntarse si lo leído es ficticio o real.

Adicionalmente el narrador incurre en pausas advirtiéndole al lector los horrores a ser relatados que generan ansiedad y lo arrastra a un desenlace provocadoramente repulsivo.

Puesto número 2 – El corazón delator

Guardo un especial cariño por este cuento dado que, en mi tierna infancia, fue el primero que leí en inglés – The tell-tale heart -.

Este relato pierde su estructura casi científica del anterior para dar paso desde el comienzo a la más absoluta de las paranoias.

“¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo.”

La historia narra la obsesión y malestar de nuestro narrador ante el ojo enfermo del “viejo” hasta que decide matarlo.

Encuentro interesante por un lado, la falta de nombre o descripción de los personajes, sospecho que esta ausencia le otorga al cuento la posibilidad de que cada uno de nosotros pueda ser víctima o victimario, o más aún, la potencial cercanía de la locura en el desborde de lo cotidiano.

Por otro lado, nuestro narrador disocia al ojo de su portador, llega inclusive a alegar que quería al viejo, pero su ojo lo trastorna, como si fuera un ente independiente de aquel. Es inevitable pensar en el ojo que todo lo ve –relacionado con la providencia de Dios –  y como este ojo “celeste y velado como una tela”, parece ver más allá, dejando desnudo y juzgado a nuestro narrador.

Una constante en los cuentos góticos de Poe es su ambientación, en este cuento en particular, el juego entre lo visual y sonoro es fantástico, oscuridad y luz, silencio y sonido, toman una particular relevancia y carga al relato de una atmósfera pesada.

El final, es paranoia en su estado más puro.

Finalmente, el ganador, mi ganador – La máscara de la muerte roja

Este cuento es una terrible alegoría sobre lo inevitable de la muerte.

Recuperando la tradición de Bocaccio, el relato describe como el príncipe Próspero, para huir de lo que parece ser la peste negra que asoló Europa, se recluye con toda la pompa de su séquito tras las fortificaciones de sus muros palaciegos.

En plena festiva mascarada una figura irrumpe y la descripción de esta irrupción es maravillosa:

“Su figura, alta y flaca, estaba envuelta de la cabeza a los pies en una mortaja. La máscara que ocultaba el rostro se parecía de tal manera al semblante de un cadáver ya rígido, que el escrutinio más detallado se habría visto en dificultades para descubrir el engaño. Cierto, aquella frenética concurrencia podía tolerar, si no aprobar, semejante disfraz. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata.”  

Un recurso que utiliza Poe en este cuento y me pareció soberbio es la utilización de colores para diferenciar habitaciones que le dan un vértigo trepidante al final del relato; final que…pfff, no se puede esperar más.

Concluir lo maravilloso de esta lectura sería verborragico y evidente, pero me gustaría resaltar lo bueno de leer y releer a Poe, tanto por su temática, como por su prosa, la forma de narrar del autor es absolutamente absorbente y esto no es algo que se encuentre en muchos autores.

Lamentablemente, me quedan por fuera de concurso El Rey Peste, Hop Frog, El Pozo y el Péndulo, El Gato Negro y más…pero este es mi top 3, ahora vayan y díganme el suyo.

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