#33 – La Taberna Errante – G.K. Chesterton

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Me resulta difícil obviar el reiterado, pero siempre querido comentario, de que a G.K Chesterton llegué por Borges. En Otras Inquisiciones de 1942, este último escribe un pequeño ensayo sobre aquel comparándolo con y salvando distancias, Poe y Kafka. Es imposible leer este sin terminar con ganas de leer a Chesterton, sin embargo, se hizo esperar hasta que La Taberna Errante (The Flying Inn) cayó en mis manos.

La historia narra sobre la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas en Inglaterra, con la excepción de aquellos recintos que cuenten con habilitación  – el Parlamento, paradójicamente, puede ofrecer bebidas – y esa habilitación se ve manifestada en poder exhibir el cartel de la taberna. Es decir, si yo tengo cartel, se entenderá que puedo expender bebidas, por lo cual el gobierno incauta absolutamente todos los carteles y cierra por lo tanto, todas las tabernas.

He aquí que surgen nuestros héroes, Patrick Dalroy – irlandés bravo, curtido marino, físicamente imponente – y su compañero de aventuras Humphrey Pump – tabernero de profesión y dueño de “El Viejo Navío”. Ambos, al ver el inminente cierre de su taberna, deciden huir con cartel abajo del brazo y comenzar así esta saga quijotesca.

Quijotesca es una palabra que entiendo representa fielmente la historia..¿por que digo esto?, porque Chesterton relata eventos por momentos inverosimiles, burdos, llenos de humor y pantomimas, satíricos…esto es algo que no esperaba, pero me encontré sonriendo la mayor parte de la historia. Chesterton utiliza la sugerencia y la ironía permanentemente, construye la historia a veces diciendo a medias o a veces sin decir, pero con una inteligencia perceptible, desbordante.

Los personajes principales son igualmente hiperbólicos, una particularidad de la trama es que no existen villanos convencionales, sino puntos de vista antagónicos, se desafían la razón y la tradición. Vemos en la venta del alcohol la tradición del inglés, no de beber, sino del clima de taberna, del trabajador cantando – el libro está plagado de cantos que son exquisitos – de la hermandad que defiende los valores de una Inglaterra que se empieza a perder ante el avance de la cultura Oriental.

Nuestro “villano”, Lord Ivywood – aristócrata con aspiraciones de grandeza – es el símbolo de la razón, pero una razón inamovible, inflexible, que por momentos lo arrastra a lo absurdo, pero su convencimiento firme de su razón, no le permite saltear ni un punto ni una coma de su inefable destino.

La tradición y el humor son determinantes en la trama, sin embargo, también vislumbro una necesidad de magnificar la figura de la clase media obrera fuertemente arraigada en la historia de Inglaterra, este choque entre aristócratas y “pueblo”, tiene su contrapunto permanentemente, entre gustos y canciones, comportamiento y clasicismo, lo culto y lo popular.

Esto resulta particularmente interesante porque le otorga a la historia un climax in crescendo, donde nuestros dos protagonistas comienzan a errar de forma solitaria y aparentemente caótica y progresivamente la gente comienza a identificarse con ellos, y el alcohol toma un lugar secundario para lograr algo más…al menos eso es lo que me gustaría creer.

Concluir que me pareció una lectura interesantísima parece evidente, también decir que espero seguir leyendo más de Chesterton, lo que puedo agregar – por llamarle de alguna forma – es que otra vez compruebo que los autores clásicos, trascienden sus obras, esta novela, seguramente no tan conocida – como la saga del Padre Brown -, es un ejemplo de que sin importar que tomemos de estos autores, su narrativa es de tal calibre que nos deleitaremos inevitablemente, sea una novela o un apunte en una servilleta…los invito a leer a este autor y desafiar, al menos por un momento, las prohibiciones de alcohol y en palabras de G.K Chesterton:

“Pero cuando levantó los ojos y vio el poste coronado por el barco de madera, no sólo pareció que recobraba el valor, sino que de las profundidades de un mar insondable le llegaba una oleada de audacia. Era el viejo y olvidado valor del pueblo.”

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Lecturas de Annie dice:

    Holi!
    Sin dudas quiero leer este libro después de leer tu reseña, me lo re vendiste. Siento que puede gustarme mucho.
    Me encanta la foto.
    Un beso

    Me gusta

    1. Febo dice:

      Creo que te puede gustar mucho sin dudas!

      Me gusta

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