La tarde de un escritor de Peter Handke

el

Supe de la existencia de Peter Handke cuando le otorgaron el premio Nobel 2019 y si bien no doy mucha importancia a los galardones, este autor me intrigó; habiendo terminado de leer La tarde de un escritor, me encuentro más intrigado aún.

La historia trata sobre un escritor y su vida diaria, y en la superficie no parece haber más que eso, es un libro que desafía la tradición aristotélica de inicio, desarrollo y final, porque parece no tener trama, son eventos aislados, diarios, cotidianos.

Es un libro que en una primera lectura puede considerarse que no pasa nada, sin embargo lo intuyo introspectivo, donde el adentro y afuera, tanto físico como espiritual está todo el tiempo en cuestionamiento.

El personaje está todo el tiempo circundando, deambulando, entre su lugar de trabajo y el afuera, percibe lo cotidiano como fuente de inspiración y después como desbordado por esto, vuelve a su lugar, a su interior, a su calma, calma que lo termina inquietando y vuelve a inicial el ciclo.

Es un libro ambivalente, confuso, su personaje también lo es, este ir y venir, entre lo interno y lo externo, la necesaria exposición a su entorno y el hartazgo para volver a su mundo interno, mundo que parece no alcanzar. Esto se plantea también en las visitas al exterior donde debe elegir la “periferia” o el “centro”, y el autor intenta y vuelve, concurre y escapa. Hay algo desesperante en la narración, capaz asfixiante.

En algunos pasajes recuerda a Felisberto Hernandez, sobre todo ante el desdoblamiento del yo, entre el pasado y el presente. La persistencia de la memoria y sus recuerdos que parecen  difusos y cambiantes con el paso del tiempo y sin embargo, generan presente.

Algo que me llamó particularmente la atención es que al ser una historia tan introspectiva, donde parece más un soliloquio que una narración, uno espera que este narrada en primera persona, sin embargo, esto no ocurre; tenemos un narrador que nos cuenta los distintos acontecimientos, y los narra con una precisión que por momentos limita con lo obsesivo inclusive lo paranoico, dejando un tinte de sospecha sobre si es un narrador confiable. Este recurso, lejos de ser un punto débil, dota a la novela de una extrañeza inusual, capturando la atención del lector, para lograr dilucidar el porqué, el qué está pasando.

Es un libro de unas 120 páginas, pero donde el lector debe estar atento. En lo personal, me gustaría leer más del autor para ver si esta singularidad narrativa es propia del libro o de su estilo, y sobretodo, necesito volver a leer esta novela, porque sospecho que hay un mundo construido sobre otro mundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .