Marinola 68 de María Noel Toledo

Últimamente estoy teniendo una crisis de identidad importante. Tengo dos voces muy arraigadas y contrapuestas que me tironean casi de forma permanente. Una, es una voz de índole costumbrista e íntimo que me pregunta por qué no tengo mis convicciones arraigadas en mi nacionalidad, o en mi realidad latinoamericana, la otra, la hegemónica, me dice que no me preocupe que a uno le gusta lo que le gusta. El campo de batalla donde estas dos voces me conquistan es la música y la literatura.

Hoy por hoy, yo, de música uruguaya, no sé nada. Nada. Solo me jacto de saber lo suficiente de los discos viejos del Cuarteto de Nos y punto. Nada más. Sin embargo, me he visto inclinado a recorrer un poco la historia de la música uruguaya; experimentar que me despierta reclinarme sobre un sentir más nuestro. Así llegué, como sonseando, a una canción que se llama El robo de Laura Canoura. Es una canción con una música sencilla, y de ritmo casi infantil. Trata la historia de una niña que cuenta, a través de sus ojos, de su lenguaje, como su madre es llevada por los milicos en la dictadura. No puedo dejar de escucharla, me emociona cada vez que suena y para ser sincero no logro dilucidar porqué tanto, a pesar de haberle robado a la canción a través de la repetición la sorpresa.

Marinola 68 de Maria Noel Toledo es una historia que me hace acordar mucho a esta canción. La historia juega entre lo que supongo ficcional y lo biográfico – sospecho que todo recuerdo tiene algo de ficcional – y nos muestra las costumbres de una niña en el año 1968 en un Uruguay golpeado por una agitación social que en los años futuros marcarían – para siempre – la historia y la sensibilidad de este país que con hidalguía recuerda.

La construcción de un pasado a través de la mirada de una niña le otorga al relato una inocencia palpable y por momentos enternecedora. Los conflictos surgen y se presienten de forma ambigua e inclusive encriptadas, las costumbres diarias y domésticas comienzan a empaparse por un ambiente conflictivo que busca ser interpretado por una niña inquieta, inteligente y alegre.

Interesante es la recreación de los eventos que signaron aquel año, los espacios urbanos, las costumbres representadas en programas televisivos, en famosos, en productos ya inexistentes, en la música, en los juegos, en las expresiones. Esta recuperación de un pasado a través de la inocente narradora tiene un tinte mágico de lo inexplicable de no entender enteramente la realidad y aun así, verse dialogar con él.

Es una historia que parte de una idea preciosa y que por momentos logra ser convincente y en otros parece estar dotado de la voz de la autora adulta que recuerda a su niña que ya no es. En este intercambio de recuerdos entre presente y pasado, la voz de la niña parece demasiado madura por momentos y quiebra la fantasía narrativa. Sin embargo, e insisto, es una historia preciosa, que nace de una idea preciosa, para acercarse a la historia contemporánea más nefasta.

Narrado de forma simple, ligera, buscando conservar esa voz infantil y la sorpresa que tiene todo niño, Maria Noel Toledo logra una historia que se disfruta y que nos recuerda la importancia de tener memoria.


Maria Noel Toledo nació en Artigas el 1 de Diciembre 1961. Es escritora, ilustradora, artista plástica y escenógrafa. Comparte su vida con Alejandro y tiene dos hijos, Santiago y Ramiro. Es Licenciada en Artes plásticas y visuales y se ha dedicado a la escultura y a la instalación. Ha estado relacionada con los niños desde muy temprano, a través de su profesión de odontóloga de niños y luego como docente de Arte. Incursiona en el Stop motion gracias a Walter Tournier. Ramiro y la maravillosa Molly es su primer cuento publicado, con la temática de la salud bucal y fue declarado de interés por varios organismos e instituciones nacionales e internacionales.
En 2007 se va a vivir a España donde continúa trabajando como escritora e ilustradora y publica allí nuevamente su primer cuento y la secuela, Ramiro descubre a Estrezú, acerca del estrés familiar. A partir de su afición por el stop motion ilustra con la técnica de plastilina varios títulos en España, entre los que figura Area fa¡ seis de Aracelli Gonda con el que Junto a Editorial Galaxia y el Instituto Galego de Consumo recibe el Premio Mestre Mateo 2011 a la mejor obra interactiva.

En 2015 publica en Uruguay Iris yel secreto del Ratón Pérez y ese mismo año es nominada al Premio Florencio en escenografía por la obra de terror de The woman in block de Susan Hill. Cuando regresa a Uruguay, en 2014, su novela El enigma de Mona Lisa recibe el Premio Onetti de Literatura Infantil y juvenil. En Editorial Planeta publicó una nueva edición de Ramiro y la maravillosa Molly y una nueva edición de El Enigma de Mona Lisa. En 2018 publicó Marión quiere pintar. En 2020 publica Marinola 68, dedicada a los adultos, una reseña de la vida privada del Uruguay en el 68 vista por una niña de 6 años.


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