Había una vez una educación…

Últimamente estoy leyendo algo de Poesía, algo, no mucho, pero algo. Tropecé accidentalmente – si semejante cosa existe – con Federico García Lorca y no puedo salir de esa subyugación extraña que producen sus misterios. Hay algo de misterioso, no solo en este autor, sino en cómo los lectores encontramos nuestros páramos literarios, Borges diría…