Imagen

Y si jugamos…

De qué sirve un milagro si la vida en si misma no lo es?…no dejo de pensar en esto. ¿Porqué esperamos un milagro que nos de la seguridad que todo esto tiene un porqué?, ¿Porqué el porqué tiene que ser divino y no humano?

Me gustaría grabarme a fuego en esta, por momentos, cansada cabeza,  que milagro no es otra cosa que contemplar con asombro inexplicable, que el milagro nace de la posibilidad de maravillarse…no será este un momento adecuado para dejar de buscar el milagro divino y buscar las pequeñas maravillas? ¿y si creamos estas maravillas?

Qué tal si salimos a caminar sin rumbo con música en nuestros oídos y la mente en blanco, qué tal si jugamos con nuestros niños, que tal si volvemos a agarrarnos de las manos esperanzados en volver a sentir esa electricidad en los dedos que nos digan que estamos en el lugar y tiempo correcto; y si tenemos conversaciones absurdas con desconocidos solo para robar una sonrisa y si probamos solo por probar, yo quiero jugar ese juego…

Espero que sepan disculpar mi inocencia, y entiendo, créanme que entiendo la importancia del dinero, si hay algo que entiendo es la importancia del dinero, pero me gustaría trascender a mi conocimiento certero, implacable y racional de que lo necesito para mantenerme, mantenerme a mi, a mis seres queridos, darles confort…créanme, lo entiendo mejor que nadie…pero puedo aspirar más?…es posible?

¿Puedo desafiar este canon forjado durante iones y convencerme que hay más?, puedo aspirar a un pequeño milagro por día…me gustaría que estas palabras sean mi pequeño milagro de hoy, sentirme, como me siento mientras estas palabras llenan una pantalla en blanco, que me ensancho con el universo, que soy uno pero también muchos. Ojalá estas palabras lleguen a alguien que pueda escucharlas, y sino es así..es relevante?, necesito reciprocidad para que el milagro exista?, y si el intento de ser escuchado es tan maravilloso como el de ser escuchado? y si…y si…

…cuál va a ser tu milagro de hoy?…y si jugamos a maravillarnos?

Imagen

Turista en la vida

Siempre he dicho que la mejor versión de los seres humanos es la de turista. Se me viene a la mente el dicho popular “nadie es profeta en su propia tierra”, no se si tiene que ver, pero creo que apunta a lo mismo, pero visto 180° distinto. A ver…creo yo que uno es profeta en tierra extraña porque el resto de los humanos al ver a alguien “nuevo” en su comarca presta mayor atención…esto puede ser; pero también creo que uno, cuando va a tierras lejanas, se comporta distinto.

Capaz ustedes son distintos a mi, pero solo a efectos de hablar el mismo lenguaje,  voy a establecer mis reglas básicas de lo que entiendo un turista promedio:

  1. Jamas dice “no” a nada…vamos a salir?…si….vamos a probar esta comida que no tiene forma a nada? …si; en este punto me detengo a contar una experiencia personal. Alguna vez, por el solo hecho de ser afortunado, tuve la posibilidad de conocer Ho Chi Minh, no al señor de barba, sino a la ciudad anteriormente conocida como Saigón. Una noche en un viaje nocturno a través del río que daba antiguamente nombre a la ciudad, nos dieron de cenar variedades de frutos de mar…nos presentaron pescados, etcéteras y etcéteras. Una de estas etcéteras era una pelotita blanca, más parecido a un algodón que a un fruto de mar…jamás pregunté que era, si les aseguro que tenia una textura espantosa, ES PAN TO SA, pero me lo llevé a la boca y para sorpresa de nadie, estaba bastante bien. En Montevideo me daban lo mismo para comer y les decía que no uso cotonetes, gracias.
  2. El turista promedio no conoce el malhumor, para todo ve el lado medio lleno del vaso, llueve…no pasa nada…fuiste a la playa y volviste con una quemadura de tercer grado, no pasa nada…hace 20 minutos estas dando vueltas en la calle buscando estacionamiento, no pasa nada…y así para todo…no sabemos verle el lado malo de la situación, solo lo bueno. En estos momentos padezco un granito en el hombro, me estoy quejando constantemente con pequeños gemiditos ante el rozar de la ropa.
  3. El turista hace lo que quiere, no le importa mas nada que su deseo egoísta…camina por el medio de la calle, usa ropa que jamas en su vida utilizaría en su ciudad natal, anda en bicicleta a pesar que la última vez que se subió a una tenia 8 años. La versión nuestra turista, no entiende de códigos de vestimenta, leyes urbanas, comportamiento colectivo…y el razonamiento es bastante simple…acá nadie me conoce…porque voy a jugar con las reglas que juego siempre?…y lo peor, es que tienen razón a medias.

Porqué a medias?…por que al ser turistas desconocidos, nos permitimos el lujo de ser quienes queremos ser, por 20 días de licencia somos nuestra mejor versión y es buenísimo, pero también triste. Es triste por que al volver, sucumbimos a la presión de lo que se espera de nosotros, perdiendo o al menos dejando un poco de lado, qué queremos para nosotros.

Recientemente alguien mencionó que yo tenía una mejor versión, una versión que cumplía con el 1, 2 y 3 expuesto anteriormente, y me ha dado vueltas en la cabeza, una y otra vez…es posible ser el 1, 2 y 3 en tu día a día?, es posible ser un turista en tu vida diaria?

No voy a mentir, no tengo la más remota idea si es posible, me cuesta creer que es posible, pero será cuestión de ir comiendo un cotonete a la vez…

 

 

 

Hoja en blanco

Cuanto tiempo puedo tardar en llenar una hoja en blanco…sin ir más lejos esta hoja en blanco, porqué me lleva tanto tiempo enchastrar este impoluto blanco de ideas, porqué no puedo separar mis ideas de las que me fueron inculcadas, porqué no puedo separar mis propias creencias de las de otros (tengo mis propias creencias?), porque no puedo pensar mas que en música, porque Fight Club me obsesiona, qué está a la vuelta de esta hoja en blanco, que historia esconde esta hoja, o peor aún, esconde alguna?…dedos, muévanse, se los ordeno, índice, anular, medio (nunca uso el chiquito, lo pongo como esa gente de alta alcurnia que toma el té con el dedo durito mirando al cielo pero siempre por fuera de la asa) uno, después el otro (saben la historia de porque el teclado que usamos tiene esta configuración de letras?…no no, no te distraigas), no me miren a mi, miren esas teclas, escriban, muévanse.

Qué pretendo, una idea genial?, al escribir esto pienso en Borges, también en ese capítulo de Los Simpsons donde Homero compara sus logros con los de Edison, fuuuck otra vez, barranca abajo, no hay chances que escriba algo que no haya sido escrito antes.

Hace unos días terminé de leer Revival de Stephen King y si bien al comienzo del libro menciona de forma honorable que dedica su libro a Arthur Machen, al llegar al final del libro, que es bueno, innegablemente bueno, no puedo dejar de pensar que ya lo leí, que este libro es un spin off de algo ya escrito, que el gran Dios Pan es este libro con 400 paginas menos. But wait…there’s more (fucking película pedorra de Scream), si alguna vez leyeron 1984, libro el cual estoy seguro que les pareció increíble, lean Nosotros de Yevgueni Zamiatin,  tienen demasiado en común, demasiado.

Y acá esta el miedo…en el preciso momento en que cierro el Revival pienso; si SK escribió algo ya escrito, cómo puedo llenar yo una hoja en blanco con algo que me resulte original, que no me asalte la idea de una película o un libro o un tema en el cual me haya llevado a llenar esta maldita hoja en blanco.

A qué va todo este ramble on (Led Zeppelin deslizándose lentamente en mis ideas, fuck fuck fuck fuck), me pregunto si hay algo original que tenga para decir, algo que sea yo y que no vea reflejado otras voces, otras caras, capaz es imposible, capaz somos copia de una copia (les dije que me obsesiona Fight Club?), o capaz no, capaz somos la hoja enchastrada de otras ideas, de nuestras decisiones  y me corresponde a mi, ordenar cada letra hasta lograr encontrar esa voz propia.

Capaz soy mi propia Biblioteca de Babel, ja…quien lo hubiera dicho…se movieron los dedos y casi no me di cuenta.

 

Imagen

Belleza, valentía y vejez

Últimamente me he visto absorbido y obsesionado, podría decir, por tres conceptos, que me resultan maravillosamente esquivos a mi comprensión: belleza, valentía y vejez.

Empecemos por el último que me resulta más simple, soy alguien obsesionado con mi vejez, me da un profundo miedo envejecer sin vivir,  no es el miedo a morir, eso nos va a tocar a todos, es cómo llegas y no de estado físico, sino de curtido, cuanto raspaste la vida, qué le robaste (don’t go gentle into that good night…).

Creo firmemente que is better to burn out than to fade away (que gran película es Highlanders, porque mira que sobrevivir a Christopher Lambert…tremendo soundtrack). He leído mil libros de personas que cambian el mundo (mil capaz que son dos o tres), en estos precisos momentos estoy mirando el documental Amy (si no lo han visto, háganlo) desde la comodidad de mi sillón. Pero el problema está ahí, no?…desde el fucking sillón pienso “como me gustaría ser Kapuscininsky o Salgado” y después arranca Deportivo Pasto contra Barcelona de Guayaquil por 32avos de la Copa Bla Bla y dos horas se fueron, puff. Tiene pinta que salen 0 a 0. El sillón es el peor invento del hombre porque para estar vivo hay que estar incómodo, nadie busca ser el próximo Alejandro Magno cuando tiene un sillón reclinable con masajeador incluido.

Creo que cuando lo pienso, me justifico o estoy convencido, aún no decido (a veces me hago trampas a mí mismo) de que he hecho cosas  a mi edad, la lista taxativa no viene al caso, pero digamos que siento cierto superficial y absurdo orgullo de lo que he hecho, pero no me parece suficiente. Creo que jamás me va a parecer suficiente.  Porque en el fondo anhelo callado (la pintura y el disfraz?) cambiar el mundo y el mundo es cambiado, generalmente,  por la gente joven.

Lo cual me lleva a preguntarme; soy joven?…hace no mucho en un almuerzo de trabajo hablábamos sobre que era mejor a la hora de ir a ver a una banda tocar, si ir a campo o a palco sentadito como un lord inglés con monóculo y pañuelo en el bolsillo, y ahí está la respuesta, uno es viejo cuando prefiere el palco al campo, estar sentado aplaudiendo que estar saltando como un enfermo.

Tomemos esto de forma figurada, no pretendo que mi viejo con 60 pirulos meta pogo en Iron Maiden, no viene por ahí la idea, pero cuando elegimos consciente la comodidad sobre la dificultad, somos viejos, ya está, todo vestigio de rebeldía o lo que sea que mueve a aquellos que buscan raspar la vida se te fue. Game over. Tu vida es un all inclusive en un país caribeño donde tenes gente que te sirve y te dedicas a hacer playa y criar panza, no está mal, ojo, cada cual…pero no es lo que yo quiero, sin embargo, cada vez miro  con más cariño el palco, me está llamando el mozo que el buffet  está pronto y puedo comer todo lo que quiera.

Y saben que se necesita para cambiar cuando ese conformismo empieza a susurrarte maléficamente en tu oído?….huevos, valentía, lo cual me lleva al segundo concepto.

Valentía, que pija no tenerla…yo no la tengo, jamás la he tenido, pocas veces me fui a las manos y las pocas veces que me fui, o me pegaron o corrí. También las pocas veces que tuve que ser valiente en hechos o en decisiones, sentí un profundo pánico, me justifiqué pensando que las cosas se iban a dar solas, caer por su propio peso, algunas veces pasó, otras no.

Yo, particularmente, para ser valiente necesito alguien que me ayude a serlo, porque?…no sé, no tengo ni la más remota idea, pero necesito un Virgilio, creo que porque soy patológicamente cagón. JLB dijo “si de algo soy rico es de perplejidades y no de certezas”, si se mide en dinero, puedo comprarme Versalles.

Retomando el tema anterior, para dar vuelta tu vida, para rasparla, necesitas ser valiente, tenes que tener algo, alguien, que te inspire esa valentía, que te inflé el pecho (se me vino la imagen de Popeye a la mente), capaz que hay alguien que le sea inherente esa valentía, que mire el abismo y se tira por el solo hecho de tirarse…si esa persona existe…te odio y también te amo, yo no soy así.

Se necesita valor para decir “no” aunque después lleve a una mayor calma, se necesita valor para decir “si” cuando estas cagado hasta las patas. Yo creo, puedo equivocarme, que la mayoría de nosotros, seres comunes y silvestres, no somos valientes, sopesamos cada decisión importante, sus pro y contras, arriba versus abajo, que gano, que pierdo, y así permanecemos impávidos, petrificados, buscamos señales hasta que la decisión es tomada por nosotros. En el apartado “señales” a mí me gusta mucho pensar cosas como: “si me escribe antes que cuente 10 is the one” ; “si me llaman mañana seguro que pego el laburo”; “si llego al semáforo antes que cambie a rojo seguro que el examen lo meto de taco”…anyway.

Y es así como entre decisiones no tomadas, nos perdemos la belleza de saber que esta vida, que estas riendas que tengo en mis manos, las manejo yo, que a donde estoy yendo, estoy yendo porque yo quiero; puedo perder?, claro que puedo perder, pero hay belleza en perder porque yo jugué, a veces más que en ganar porque cayó por su peso, de esto es lo que tenemos que convencernos.

Nota al pie: A mi Santiago de mañana, espero que cuando pases raya, hayas sido más valiente de lo que lo sos hoy…ojala estés a tiempo.

Ultimo concepto y más esquivo para mí; entiendo que  hay dos tipos de bellezas, la culo teta belleza y la que te despierta algo distinto.

Soy consciente que la belleza culo teta también despierta cosas, pero no sería correcto puntualizar que clase de cosas. Bah, repensándolo, está bien, despierta cosas que son más animalisticas, más básicas, que no está mal, ojo, antropológicamente debemos ser animales desesperados por reproducirnos, y que mejor que reproducirte con alguien que este buena de…sí señor, si señora… culo y tetas.

La otra belleza es la que despierta la parte más… llamémosle, romántica de nuestro ser, la que nos inspira ser mejores o al menos anhelar ser mejores, digamos el beso de una niña a su madre mientras el astro rey se posa sobre el horizonte tiñendo de un violáceo tibio el cielo…lamentablemente, pasa una porteña divina a 20 metros y volvemos a culo teta.

Ahí está el gran problema de nuestros tiempos, deseamos algo más profundo, con más sentido, pero nos vemos bombardeados de belleza inútil. No responsabilizó a nadie por este bombardeo excepto a mí mismo, yo soy superficial. Si me preguntas a mí, entre pechos naturales y otros hechos por el hombre, te digo ya, le ganamos por KO a la invención  de Dios…está bien, él hizo la versión  1.0, pero de ahí en más, hemos hecho unas actualizaciones fantásticas.

¿A que apuntaba con todo esto?…ah, sí…si queremos encontrar la real belleza, tenemos que despegarnos de esta belleza impuesta y fingida, frívola inclusive, de las apariencias. En este juego de las apariencias, estamos perdiendo nuestra individualidad, y no digo que seamos seres individuales, sino que no nos olvidemos que fuimos hechos para ser únicos.

Estoy sesgando todo esto a un aspecto meramente superficial, en mi defensa dije que lo era, pero insisto, nos obsesionamos en que auto, que trabajo, que ropa, que gimnasio, donde vacaciona, en vez de; que sueña, que miedos tiene, que le gustaría hacer. Me gustaría que la primera pregunta cuando conoces a alguien sea “que sueños cumpliste”, en vez de “trabajas o estudias” (imagino que no se pregunta más eso, hace mucho que no salgo).

No se me ocurre una mejor forma de sintetizar esta idea que con una pregunta musical: yo quiero creer que me siento más atraído hacia Janis Joplin que a………(completar este espacio con cualquiera de las rubias que se te vengan a la mente)? y vos?