Imagen

Se gana y se pierde

Se gana y se pierde, eso es seguro.

Con la reciente muerte de Dolores O’Riordan y mi edad que peligrosamente empieza a deslizarse hacia la cuarta decena, me encontré pensando que en este piedra papel o tijeras que son los eventos que nos tocan presenciar,  mi generación vio y seguirá viendo emigrar a todos aquellos músicos que hicieron de la música lo que la música es hoy en día.

Existen muy pocas bandas y/o solistas cruciales para la historia de la música cuyos integrantes no hayan partido o se encuentren haciendo las valijas. Es un pensamiento triste, pero lo entiendo cierto.

Repasemos rápidamente; The Beatles, Bob Dylan, Led Zeppelin, Queen (me pongo de pie), Rolling Stones, los Who;  en el rubro metal, Black Sabbath, Judas Priest; en el mundo del pop, David Bowie, MJ, Maddona, …todos ya tienen bajas y otros tendrán bajas en un futuro, algunos de estos en un futuro próximo…couf couf Ozzy.

Pocas excepciones se me ocurren que escapen a esta regla, quizás los Peppers, Metallica o GNR, también el movimiento grunge, pero sacando a Eddie Vedder con Pearl Jam, el resto se bajó antes de tiempo.

Peeeeeeeeeeeeeeeeeeero, como dicen que el señor de arriba aprieta pero no ahorca, somos la generación que vio a los mejores deportistas de la historia en sus respectivas disciplinas.

Juguemos al reconto una vez mas; Maradona, Messi (no quiero  quedarme con uno solo), Federer, Bolt, Phelps, Michael Jordan y sus bulls, Tiger Woods (tremendo jugador dentro y fuera de la cancha), Simon Biles, Michelle Kwan, Mike Tyson (Se nos escapó Ali), Floyd Mayweather, McGregor (porqué tuviste que prestarte para ese circo de pelea….ah si, por dinero…mal yo), Schumacher.

Mis hijos los conocerán por nombre y videos, pero no serán testigos de lo que eran capaces de hacer de la misma forma que yo no vi a Michael Jackson hacer el caminante lunar.

Porqué escribo sobre esto?…por que una vez por semana me obligo a escribir en el blog, aunque no sea algo que me guste mucho, así que…publicar, clin caja…como dije, se gana y se pierde, eso seguro.

 

 

Imagen

Presione play para continuar

No tengo memoria. Suena fuerte, pero no soy un memorioso, para mi Funes es tan improbable como Ganesha. Mi primer semi nítido recuerdo es salir corriendo de la escuela y subirme cual atleta olímpico a la Renault 4 de mi viejo ante una inminente golpiza. Podría jurar que todo el camino lo hice corriendo, no recuerdo, como dije, tengo pésima memoria. Tenia 8 años.

Pero como Dios aprieta, pero no ahorca, tengo memoria musical. Esto no implica que me acuerde de las letras, la música o los integrantes de la banda, not even close; pero si,  al escuchar una canción o banda, rápidamente mi memoria lo asocia a un recuerdo. Nota importante, no es el recuerdo detallado, sino mas bien el sentimiento que la persona que lo evoca me provoca. Me explico?…escucho algo y me trae esa sensación cálida de un lindo recuerdo sobre alguien o la melancolía de haber perdido a otra.

Alguna vez discutí, me atrevería a decir que acalorada e innecesariamente (si solo pudiera volver el tiempo atrás), de que el cine sonoro era mejor que el mudo, dado que utilizaba mas sentidos. Hoy, al escribir estas líneas me doy cuenta cuán equivocado estaba, debería decirle. Nada importa si utiliza todos los sentidos, el olfato o el tacto, importa lo que despierta en el testigo del milagro, y la música es, sin lugar a duda, la mayor experiencia que un mortal puede esperar a nivel de estímulo. Nietzche dijo, sin música la vida sería un desperdicio…damn right.

El tema es que, y aquí radica mi, llamémosle tribulación, mi vinculo música/sentimiento me lleva a obviar una cantidad considerable de música, porque rehusó el exponerme emocionalmente, si señor, si señora, escucho bien…rehúso a la idea de andar exponiéndome al primer acorde a un alud de sentimientos que me agobian, sean estos buenos o malos.

El problema es que no tengo mucho lugar para correr hoy en día, me restan un par de bastiones musicales que son míos, tierras vírgenes que he guardado con recelo o conquistado antes que nadie a mi alrededor (hasta ahora), entonces puedo disfrutarlos plenamente, pero son pocos, me atrevo a decir que 3: Queen y 2 más. Me reservo la identidad de los otros ternados por precaución, no quiero ser incauto.

Intuyo que somos eso, vos, yo, él, todos, una masa de recuerdos que vibran ante el mínimo perfume, el primer acorde, aquella calle, esta película. Somos esa hoja borrada cientos de veces, donde buscamos garabatear mejor, sin poder olvidar aquellos primeros trazos.

Supongo que es justo.

Siendo así, solo me resta dar play.

 

Imagen

The Darkness – Pinewood Smile

Vuelque en un bowl media tasa de Queen, agréguele 2 cucharaditas de Motley Crüe y déjelo marinar durante 20 minutos en salsa de Steel Panther. Revuelva todo hasta lograr mezclar los ingredientes. Colóquelo en el horno a una temperatura de 120° durante 45 minutos y obtendrá así The Darkness.

Que lindo The Darkness!!!…señores, que lindo!!. Me acuerdo que compré en una oferta del Palacio de la Música sus dos primeros discos a 70 Pesos Uruguayos (2 USD aprox.) por qué nadie sabia quienes eran…cuánto valen esos 70 pesos ahora…

Pero no voy a escribir sobre el pasado, no señor…hoy voy a escribir sobre el presente de esta anacrónica banda formada en el 2000 por los hermanos Hawkins y que hoy incluye al hijo de, a mi entender uno de los mejores bateros, de la mejor banda, de todos los tiempos…el señor Roger Taylor.

Salió con fecha 06 de Octubre su quinto álbum titulado Pinewood Smile y el cual, si me apuras, después de una semana de escucharlo, me parece muy bueno; desde su tema “All the pretty girls” hasta su “Stampede of Love”, me parece un disco sólido, donde no faltan riffs, falsetes y una bata que acompaña.

Lo mejor:

 Solid Gold – tema para que salte todo el estadio gritando cual enfermo el coro, donde refleja y parodia el negocio de la música.

There’s a guy coming down from Sony
Artist and repertoire
If he likes what he hears in those stupid ears
I’ll buy myself a faster car

Southern Trains – rápida, mucha fuerza y juega con el hecho de que todos podemos identificarnos con algún transporte público que parece no llegar a ningún lado, donde vas apretado hasta las bolas y el correspondiente olor a bolas.

It’s a journey into pure despair
There are fucking assholes everywhere
I can smell piss and shit in the air
Fuck you, southern trains
We’re not getting anywhere

I Wish I Was In Heaven – seguramente por lo que me toca vivir, pero rescato este tema porque creo que es sincero. The Darkness juega mucho con la burla, la parodia, el cinismo…sin embargo este tema es sincero, directo y liricamente emotivo.

Life has it’s moments, sadly too few
Glimpses of beauty slide out of view
Good times are over, vanished en masse
Give me the number for dignitas

Stampede Of Love – el Fat Bottomed Girl de TD, tema que en los tiempos que corren resbala y seguramente cae en lo incorrecto, pero te llena de imágenes deliciosas.

You’re overweight, beautiful as well
You wear your house like a tortoise shell
I can’t wait to see you again
We’ll have to hire in a crane
I saw you on the beach today
You looked quite thin but you were just far away

Si me permitís, no solo voy a recomendarte el álbum, sino también te voy a implorar que lo escuches haciendo ruta, con la ventanilla un poco baja, y sí, estoy de acuerdo, parece algo cliché, pero cuando tu manito derecha sobre el volante empiece a marcar el ritmo, me contás como te fue.

 

 

Quién quiere vivir para siempre….

Ayer se cumplieron 25 años de la desaparición de Freddie Mercury (me gusta mucho decirle Fede Mercurio); escribir sobre su voz, o lo que Queen era como banda sería caer en la redundancia de 900 millones de artículos que hablan sobre su voz y/o sobre Queen. Son buenos, son muy buenos, si me preguntan a mi, son la mejor banda que he escuchado y si me apurás, estoy casi seguro que son la mejor banda que voy a escuchar en toda mi vida.

¿Porqué? Por que creo que el momento en el cual uno escucha por primera vez una banda o lee un libro, determina para siempre la importancia de estos en la vida de uno. En mi caso, a Queen llegué por casualidad y por contra…yo tenía 8 años, escuchaba… bah, no recuerdo que escuchaba, creo que no escuchaba nada para ser sincero; en ese momento mi hermano mas grande, Sebastian, ayudaba en el puerto de Astilleros a rescatar lo que quedaba de un yate que se había hundido en la tormenta y que se encontraba amarrado.

Podría decir que en una tarde soleada de verano mi hermano se acercó a mí y revolviendo mis pelos me ofreció escuchar Queen, pero la verdad es que no me acuerdo el día, ni como estaba el tiempo, capaz llovía, capaz no, pero sí es cierto que mi hermano se arrimó a mi y me tiro un cassette negro (para los mas chicos, un cassette es un rectángulo de plástico con una cinta adentro que contenía música y que te demandaba, una paciencia barbara para retroceder un tema, ni te digo si se te daba vuelta la cinta…ahí necesitabas un doctorado en filosofia Zen para que volviera a andar) que decía a Night at the Opera. Sebastián hizo un comentario despectivo sobre la sexualididad de Mercury, el cual a esa instancia, si bien no era oficial, se le caía de cada gesto que hacía en el escenario que muy masculino no era y agregando que era una banda de mierda me preguntó si quería el cassette. Simple, cero romanticismo, lo puse para escuchar y despues de “you suck my blood like a leech” supe que lo iba a escuchar toda mi vida. Veinticinco años después, la predicción aún se cumple.

Yo soy un acérrimo detractor del destino, no porque no crea en él, sino porque me da miedo creer en él. Imaginaté que existe, por dos segundos pensá que lo que estas haciendo ahora esta pres-digitado, lo que estás haciendo en estos precisos momentos está escrito en algún lado…que estas haciendo?, trabajando aburrido?, que tal haciendo deporte?, o perdiendo el tiempo escribiendo unas palabras?, no importa, no sos vos el que lo decidió, otra persona, otro “algo” dijo: “25 de Noviembre a las 11:28 vas a estar escribiendo sobre mí y diciendo que yo te pres-digité todo lo que vas a escribir”. Fuck, si eso no te da miedo…

Sin embargo, hace unas semanas atrás leía el libro donde recopila muchas entrevistas realizadas al Fede  y no podía dejar de pensar que hay gente destinada a ser grande, enorme, en sus palabras, una leyenda. El loco dijo que “no seré una estrella de rock, seré una leyenda”, clin caja. Predijo “No me importa morir mañana. He vivido, en toda la extensión de la palabra”, 2 a 0, se lo llevaron a los 45, pero viviendo mas que 100 vidas mías. Hay algo raro…

Y esto me lleva a pensar lo siguiente, qué prefiero, vivir 70 años a velocidad crucero o 45 a toda vela?…la respuesta es casi obvia, elegí el primer camino…ja…elegí?

 

 

 

 

Imagen

Sabaton – The Last Stand

¿Qué pasa cuando una un grupo de suecos (nacionalidad, no zapatos) decide cantar sobre batallas históricas?…Sabaton pasa.
Banda formada a finales de los ’90 que, después de arrancar con algún que otro inconveniente discográfico, logra consolidarse como banda de Power Metal.
¿La verdad?, si me preguntabas una semana atrás quiénes eran, no tenía ni idea, pero dada mi nueva y flamante obsesión que es aprender historia, estaba armando una línea temporal (me gusta que las cosas tengan un orden cronológico), y buscaba música que hiciera juego con dicha obsesión (para mí, música y lectura siempre tienen que ir de la mano) y es ahí donde googleando, los encontré….gracias google, no te caigas nunca.
Tengo la extraña costumbre, porque entiendo que la gente usualmente hace al revés, de arrancar por el último disco, el cual salió hace unos meses…The Last Stand. Ahondar en la temática de cada tema sería una boludez, dado que se puede encontrar en cualquier Wikipedia amigo, y opinar sobre como suenan sería spoilearlos, lo cual no voy a hacer.
Sí les puedo decir esto, es una banda que en cada acorde, en cada golpe de bombo, en cada arreglo coral, exuda gallardía, a uno le invade un profundo y glorioso sentimiento de conquistar Asia, África y un tercer continente a elección, de defender a ultranza ese último pedazo de pizza que queda sobre la mesa como si fuera uno Leónidas y sus 300 (primer tema se llama Sparta…de que hablara?), y cuando querés acordar, no podés escuchar otra cosa, porque lo usás para todo, se convierte en el soundtrack de cada acto de tu vida, a tal punto que hace una semana que no escucho otra cosa; corro, suena Sabaton, estoy cerrando un informe, escucho Sabaton, estoy cogiendo…bueno, ahí no escucho nada, me cuesta mucho escuchar música y concentrarme “en eso”, o una u otra, llamémosle traba mental.
Me fui un poco por las ramas, en resumen, dediquen 10 minutos a escucharlos, busquen de qué hablan los temas, hay más de una historia que yo no conocía y enriquecen, porque al final de cuentas, la música esta para eso, para enriquecer y por qué no, para darnos un tinte más épico a cada uno de nuestros actos.